28/03/08

MÚSICA Y SOCIEDAD.

Dentro de la música, no todo son notas y armonías, también se presentan cuestiones sociales y económicas, que afectan en el desarrollo de este arte.

En la edad media, por ejemplo, el costo de ser músico era alto por varias razónes; la construcción de instrumentos era tardado, porque se tenían que mandar hacer y no existían tiendas donde ya estuvieran hechos, y por lo tanto el tiempo de espera era largo. Por otro lado, dependiendo del instrumento, el traslado también tenia un costo, y como en la actualidad, había instrumentos fáciles de transportar, como , violines, violas, laudes, vihuelas, etcétera; y los que eran mas dificiles de transportar, como los clavecines o pianos; además hay que tomar en cuenta la fragilidad de los instrumentos; y todo esto hacia que fuera muy costoso dedicarse a la música.

Normalmente los músicos buscaban tener un mecenas, que era una persona que los mantenía bajo su protección y cobijo, y trabajaban exclusivamente para esas personas; y también estaban los músicos libres, que eran los que tocaban en las plazas o en ferias, pero no estaban bajo las ordenes de alguien; para ellos era todavía mas complicado el vivir de la música.

Cabe mencionar, que la mayoría de los músicos de renombre, estudiaron en las iglesias o catedrales, y que terminando sus estudios, trabajaban en esos lugares, lo cual les ayudaba a que fueran conocidos, y los pocos que buscaron trabajar fuera de la institución eclesiástica, fueron adoptados por la aristocracia con todos los beneficios que esto conlleva y que podían trasladar a cualquier lado, dado que los gasto corrían por parte del mecenas. En cambio los músicos que no pertenecían a ninguno de estos círculos, no salían o salían poco de sus lugares de origen, lo que dio por resultado, que no fueran tan conocidos por los otros.

En la actualidad, existen prácticamente las mismas formas, por la simple razón de que el costo para estudiar música, y luego dedicarse a vivir de ella, es alto. El tiempo para estudiar es largo, la adquisición de materiales es caro, y si no se cuenta con los recursos necesarios, o se tiene a alguien que ayude en el transcurso de la carrera, es difícil llegar al final. Por supuesto que hay instrumentos de todos los precios, pero tener uno de buena calidad sale bastante caro.
Casi todos iniciamos con un instrumento que esté al alcance de nuestro bolsillo, pero con el tiempo y el avance, se hace imperativo cambiarlo por otro de mejor calidad, y para esto se tiene que comenzar a trabajar antes de acabar la carrera, para poder solventar ese gasto, y todos los que se suman al tener un instrumento mejor. Pero al final es satisfactorio el esfuerzo que se realiza; no hay que negar, que hay personas que tienen los recursos para hacer este cambio sin mayores problemas, pero en lo personal, no conozco a muchos; y también existen los que tienen a su mecenas particular, y de estos conozco menos.

La sociedad también tiene su porcentaje de importancia en la música; un ejemplo muy claro, es la fuerza que tiene la música popular en contra de la música "culta"; la primera cuenta con una cantidad enorme de adeptos, y de promoción, aunque la música y las letras de las canciones son sumamente simples, y en ocasiones sin sentido; en cambio la música "culta", tiene pocos adeptos y poca promoción; lo bueno, es que aún con estas causas, sigue viviendo y creciendo, aunque sea escuchada por pocas personas.

He notado que hay ciertas características para que la gente prefiera la música popular, una de ellas es porque se siente identificada con ella, habla de los problemas cotidianos, y lo entienden mejor; y deja a un lado la "culta", porque hay cierto temor o pena, de que no la vaya a entender, por otro lado se les hace aburrida, y finalmente, se hace a la idea de que es una música elitista; aunque no sea así.

Con todo esto, me atrevo a decir, que hay que promocionar mas la música culta, sin olvidar a la popular, pero también crear una cultura, enseñando que toda la música, independiente de la que sea, tiene su belleza particular, y que no es necesario estudiar diez años para que podamos disfrutarla.